Dirección Creativa

desde la conciencia,

construir identidad.

Cómo trabajo

Me interesa una comunicación que integre una mirada humana y consciente.


Entender quiénes somos, qué nos motiva, cuál es nuestra historia y qué emociones nos atraviesan.

Mi trabajo parte de la escucha.

Acompaño a personas y proyectos a tomar conciencia de su forma de comunicar.

Desde ese lugar trabajo la identidad visual y narrativa como un todo.

Mi historia

La sensibilidad por lo estético fue siempre un motor en mi vida.

Allí desarrollé criterio y comprensión estética, entendí que la estética, en su raíz, está profundamente vinculada con la ética: con la pregunta por lo que es coherente, justo y verdadero.

Pasé por distintas disciplinas hasta formarme en Diseño de Imagen y Sonido en la Universidad de Buenos Aires.

Durante muchos años trabajé en el ámbito comercial,
recorriendo punto por punto distintos espacios de venta. Primero como vendedora y luego como supervisora de ventas.

Esa experiencia me dio un entendimiento profundo de las relaciones entre personas y de hasta dónde se puede llegar cuando el vínculo se basa en la cooperación.

En paralelo a esa formación, atravesé procesos personales que me llevaron a tomar decisiones profundas sobre cómo quería vivir y qué era lo mejor para mí.

Desde ese punto de coherencia interna comencé a construir mi propia identidad estética y narrativa, en búsqueda de autenticidad con quien soy.

Mi Actualidad

Dejo de lado lo comercial para desarrollar en profundidad mi potencial creativo.

Participo en proyectos audiovisuales, colaboro en la organización y coordinación de equipos.

Acompaño a personas y proyectos que sienten que su identidad está ahí, pero todavía no logra ser expresada con claridad.

Procesos que necesitan profundidad, tiempo y una mirada sensible para encontrar una forma.

No trabajo desde fórmulas cerradas ni desde tendencias.

Trabajo desde el tiempo, la escucha y las decisiones conscientes.

Entiendo que no existe un único camino y que, cuando hablamos de identidad, la forma es también contenido.

Cada identidad necesita encontrar su propia manera de mostrarse, y ese proceso puede abrir posibilidades nuevas cuando se le da espacio.